Aprobechando el anticiclon y que ya no hay peligro de avalanchas, nos vamos Edu, Salva y yo a esquiar la Bermeja desde Posada de Valdeon. Es un dia muy caluroso salimos a las cinco y media de la mañana de Oviedo y a las once estamos en la cumbre en camiseta y disfrutando de todo lo que vemos, Edu poniendo el ordenador a procesar para la proxima salida.
Nos ponemos los esquis y salimos esquiando desde la cumbre, muy emocionante saltar la pequeña cornisa para empezar el descenso. La nieve impecable hasta el Canal del Bufon que ya la encontramos un poco mas blanda.
Seguimos esquiando hasta el canal que baja de la horcada de pambuches y como aun es temprano decidimos subirlo para acercarnos hasta Torre Hita y desde alli empezar de nuevo el descenso. Al principio del canal habian caido muchas piedras y no pudimos esquiar la parte mas alta. Pero nos lo pasamos diez.
Ya me quedan pocos dias para iniciar mi proxima expedicion al Manaslu. Ya toca meterse los ultimos desniveles fuertes ,esta vez nos decidimos por la Pardida, una montaña guapa, guapa que nos ofrece unas vistas impresionantes , situada en el corazon de los Picos de Europa.
Salimos de Poncebos sobre las 3 de la mañana, una noche sin luna pero estrellada y con muy buena temperatura, disfrutamos del amanecer terminando la cuesta del Trave, con los lobos incluidos, dandonos los buenos dias. Vamos Salva, Pepe y yo, los tres con esquis, la subida se nos hizo un poco dura, tuvimos que cambiar varias veces de esquis a crampones.
A las 12 del medio dia estabamos en la cumbre, disfrutando de las vistas y tambien deseando empezar el descenso. Los primeros 50 metros con nieve dura y a continuacion la mejor nieve del mundo, dos horas largas de descenso hasta la Canal de Amuesa. Al principio de la canal ya tenemos que quitarnos los esquis y cargarlos en la mochila, aun nos queda un rato hasta Poncebos, pero bajamos tan emocionados que no nos enteramos.
Por fin podemos disfrutar de un dia despejado y sin esquis. Es 13 de marzo y decidimos ir a la norte de Ubiña, viendo las placas formadas por el viento dudamos si podriamos meternos en esa via, cuando llegamos a la base del corredor y vimos que ya habia bajado una avalancha por toda la ruta se acabaron nuestras dudas. Hemos disfrutado un monton, teniendo la sensacion de estar en una montaña mucho mas alta.